Comida orgánica: fresas orgánicas vs fresas convencionales

¿Cuál es realmente la diferencia entre las fresas orgánicas y las fresas de agricultura convencional?

Esta imagen con los “ingredientes” que contienen las fresas que vemos en todas las tiendas y supermercados convencionales es suficiente para poder afirmar que las fresas orgánicas son más sanas.  Este es el motivo principal por el que debemos consumir  comidas orgánicas, también a la delantera por su respeto al medio ambiente.

Uno de las principales preocupaciones que detectamos es que los nutricionistas  convencionales solo se preocupan de las calorías, macro y micronutrientes de los alimentos, perdiendo de vista el origen de la comida que nos recomiendan en sus planes nutricionales. ¿Qué significa esta desconexión? Una pérdida absoluta con la conexión que tenemos con la naturaleza.

En la mayoría de las ocasiones vale la pena asumir el coste extra cuando adquirimos comida orgánica o, en este caso, fresas orgánicas. El sabor, el color y los beneficios para la salud se multiplican cuando el origen de esta fruta no está contaminado con todo el listado de pesticidas y químicos que podemos apreciar en la ilustración de este artículo.

Algunos de los hitos más importantes para esta declaración son los siguientes:

– Las fresas orgánicas tienen menores niveles de pesticidas según estudios científicos realizados en la orina de niños que consumían productos orgánicos en mayores cantidades.

– El nivel de fósforo también es importante y los productos orgánicos cuenta con mayores niveles del mismo.

– Si relacionamos el desarrollo de un bebé desde su nacimiento podemos comprobar que a mayor nivel de pesticidas durante el embarazo de las madres, el peso de los niños es menor y también el IQ.